Led Zeppelin nunca fue una banda aburrida. Excesos, mitos, escándalos y una identidad sonora que definió a toda una era convirtieron a Robert Plant, Jimmy Page, John Bonham y John Paul Jones en símbolos del costado más glamoroso y desmedido del rock de los años 70. Sin embargo, el propio Plant fue tajante al referirse a otra banda histórica que, a su entender, perdió la chispa.
El final de la banda quedó sellado el 25 de septiembre de 1980, cuando Bonham fue encontrado muerto después de ahogarse con su propio vómito. Luego de la cremación del baterista, los miembros restantes debatieron durante dos meses la posibilidad de continuar, hasta que el 6 de diciembre anunciaron oficialmente la disolución. En un comunicado, explicaron que la pérdida de su amigo y la armonía indivisible que definía a la banda hacían imposible seguir adelante sin él.
A diferencia de otros nombres del rock clásico que optaron por continuar pese a la ausencia de integrantes clave, Plant siempre se mostró reticente a la idea de una reunión permanente de Zeppelin. Durante años, utilizó a The Who como ejemplo de lo que no quería hacer, cuestionando duramente sus giras de reunión. Tenía miedo de subirme a ese tren, le dijo a Rolling Stone.
Vi a The Who recorriendo los estadios de Estados Unidos y me pareció todo tan aburrido, obvio y triste. Que siguieran sin Keith Moon siempre fue un misterio para mí, y que lo hicieran una y otra vez, sumando cada vez más músicos… No quiero ser parte de ese costado del entretenimiento. Ya toqué en Las Vegas.
Los 60 Principales. ©1998-2026.




